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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://libromaniacos.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Libroman&#xED;acos</title><description/><link>https://libromaniacos.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Comentario resuelto de El Quijote</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2014/050501-comentario-resuelto-de-el-quijote.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2014/050501-comentario-resuelto-de-el-quijote.php</guid><description><![CDATA[<p>Los Molinos de Viento (fragmento)</p> <p><em>Mi primer Quijote</em>, Jos&eacute; Mar&iacute;a Plaza. Ed. Espasa (p&aacute;g. 48-50)</p> <p>&nbsp;</p> <p>En el paisaje plano de la Mancha aparecieron unos molinos de viento ante sus ojos.</p> <p>-La suerte va guiando nuestros pasos, y a&uacute;n m&aacute;s de lo que pudi&eacute;ramos desear.-&iquest;No ves all&iacute;, amigo Sancho, treinta o m&aacute;s gigantes a los que pienso ahora mismo atacar y quitarles la vida?- dijo Don Quijote, y prosigui&oacute; --: Buena es la guerra que est&aacute; al servicio de Dios para arrancar la mala hierba que hay sobre la faz de la tierra...</p> <p>-&iquest;Qu&eacute; gigantes?- le interrumpi&oacute; Sancho Panza.</p> <p>-Aquellos que ves all&iacute;, los de largos brazos.</p> <p>-Mire, mi se&ntilde;or, que no son gigantes sino molinos, y lo que parecen brazos son las aspas que mueve el viento para mover la piedra y moler el grano.</p> <p>-C&oacute;mo se nota Sancho, que no has le&iacute;do libros y no sabes de qu&eacute; va esto de las aventuras de los caballeros andantes: son gigantes, a m&iacute; no me enga&ntilde;an, y si tienes miedo, ap&aacute;rtate y reza, porque ahora mismo voy a entrar en esta fiera y desigual batalla.</p> <p>Y azuz&oacute; a su caballo que era incapaz de correr. Desesperado por el escaso trote de Rocinante, don Quijote gritaba:</p> <p>-No huy&aacute;is cobardes, que es un solo caballero el que os ataca.</p> <p>En esos momentos se levant&oacute; el viento y los molinos comenzaron a girar en sus aspas, a lo que el valiente jinete exclam&oacute;:</p> <p>-Aunque mov&aacute;is m&aacute;s brazos que los del gigante Briareo, me la hab&eacute;is de pagar. Y nada m&aacute;s decir esto, y acord&aacute;ndose de su amada Dulcinea, embisti&oacute; con fiereza al primer molino, cuyas aspas levantaron en el aire al caballo y al caballero.</p> <p>-V&aacute;lgame el cielo- lleg&oacute; Sancho corriendo a socorrer a su se&ntilde;or- &iquest;No le dije que no eran gigantes sino molinos?</p> <p>-Calla, amigo Sancho- replic&oacute; Don Quijote-, que no sabes nada de la guerra ni de los caballeros andantes. Ha sido el sabio Frest&oacute;n, el que me rob&oacute; los libros, quien ha convertido los gigantes en molinos para que me vencieran. Pero de nada valdr&aacute;n sus hechizos contra el poder de mi espada.</p> <p>Sancho le ayud&oacute; a levantarse le alz&oacute; sobre un machacado Rocinante que apenas se sosten&iacute;a sobre sus cuatro patas, y muy lentamente siguieron avanzado hacia Puerto L&aacute;pice...</p> <p>&nbsp;</p> <p>COMENTARIO DE TEXTO</p> <p>El Quijote (fragmento)</p> <p>&nbsp;</p> <p>1. (CONTEXTO- LOCALIZACI&Oacute;N) (OBRA)</p> <p>El fragmento que vamos a comentar pertenece a El Ingenioso hidalgo don</p> <p>Quijote de la Mancha, novela publicada en 1605 (AUTOR) por Miguel de Cervantes. (G&Eacute;NERO) Es obra que parodia las novelas de caballer&iacute;as que</p> <p>tanto &eacute;xito ten&iacute;an en aquella &eacute;poca y que, seg&uacute;n Cervantes, tanto da&ntilde;o hac&iacute;an a sus lectores. (MOVIMIENTO)Aunque su autor es hombre que vive en el Renacimiento, la publicaci&oacute;n de esta obra se produce a comienzos del siglo XVII, dentro del movimiento art&iacute;stico denominado Barroco.</p> <p>(PEQUE&Ntilde;O RESUMEN OBRA) Cuenta las aventuras de un hidalgo que, enloquecido por la lectura de novelas de caballer&iacute;a, decide convertirse en caballero andante con ayuda de su fiel escudero Sancho Panza. Despu&eacute;s de muchas aventuras y desventuras, el pobre caballero regresa a su aldea derrotado, pero antes de morir recupera la raz&oacute;n y se da cuenta del error cometido. (LOCALIZACI&Oacute;N DENTRO DE LA OBRA) Concretamente este fragmento que vamos a comentar pertenece al cap&iacute;tulo VIII de la primera parte.</p> <p>&nbsp;</p> <p>2. (ARGUMENTO)</p> <p>En &eacute;l se nos relata la famosa aventura de los molinos. Don Quijote, convencido de que los molinos son gigantes, arremete contra ellos, saliendo mal parado. De nada le valen las advertencias de Sancho, que s&iacute; ve que los llamados gigantes no son sino molinos de viento.</p> <p>&nbsp;</p> <p>(TEMA) Cervantes con esta aventura quiere mostrar al lector el</p> <p>esp&iacute;ritu idealista de don Quijote frente al esp&iacute;ritu realista de Sancho. Don Quijote aparece aqu&iacute; en su m&aacute;s puro estilo idealista: movido por el convencimiento de que debe hacer el bien(&ldquo;&eacute;sta es buena guerra&rdquo;), y por el impulso de su amor(&ldquo;encomend&aacute;ndose a Dulcinea&rdquo;) y ciego ante una realidad que transforma.</p> <p>&nbsp;</p> <p>3. ESTRUCTURA + 4. FORMA (ESTILO)</p> <p>&nbsp;</p> <p>A. (ESTRUCTURA EXTERNA)</p> <p>El fragmento narrativo reproduce el di&aacute;logo entre Don Quijote y Sancho Panza</p> <p>ante los molinos de viento. Se trata de un fragmento en el que se alternan los p&aacute;rrafos de car&aacute;cter narrativo/descriptivo frente a los dialogados que van introducidos por raya -.</p> <p>&nbsp;</p> <p>(ESTILO)En cuanto al estilo, hay que destacar el contraste sobre el que se articula la narraci&oacute;n. La ant&iacute;tesis entre la visi&oacute;n de amo y escudero y la evidencia de que &eacute;ste tiene raz&oacute;n refuerzan el car&aacute;cter estrafalario del hidalgo y su fracaso final.</p> <p>B. (ESTRUCTURA INTERNA)</p> <p>Desde el punto de vista del contenido, este texto se puede dividir en</p> <p>tres partes:</p> <ul><li>la primera comprende desde el comienzo &ldquo;en esto...&rdquo; hasta &ldquo;desigual batalla&rdquo;-6&ordm; p&aacute;rrafo. Es la presentaci&oacute;n del lugar (&ldquo;campo&rdquo; con &ldquo;treinta o cuarenta molinos&rdquo;, presentaci&oacute;n de los personajes (Don Quijote y su escudero Sancho) y, por &uacute;ltimo, la presentaci&oacute;n del conflicto: la confusi&oacute;n entre molinos &ndash; gigantes; </li><li>la segunda abarca desde &ldquo;y diciendo esto...&rdquo; hasta &ldquo;tal fue el golpe que dio con &eacute;l Rocinante&rdquo; y en ella se narra el nudo del conflicto, la &ldquo;batalla&rdquo; entre caballero y molinos y la consecuente derrota del caballero; </li><li>y la tercera parte, que va desde &ldquo;&iexcl;V&aacute;lgame Dios...!&rdquo; hasta el final. Es la </li></ul> <p>recriminaci&oacute;n de Sancho y la justificaci&oacute;n de la derrota por parte de Don Quijote</p> <p>&nbsp;</p> <p>(FORMA + CONTENIDO)</p> <p>En la primera parte, Don Quijote se siente afortunado (&ldquo;la ventura va guiando</p> <p>nuestras cosas&rdquo;) por encontrar una situaci&oacute;n donde demostrar su hero&iacute;smo. Est&aacute; convencido de que hace el bien y de que su batalla &ldquo;es gran servicio&rdquo; a Dios. Su estado de confianza le hace utilizar un vocabulario o unas expresiones altisonantes: &ldquo;desaforados&rdquo;, &ldquo;faz&rdquo;, &ldquo;acert&aacute;ramos a desear&rdquo;. Tambi&eacute;n muestra su expresividad por medio de met&aacute;foras, como &ldquo;mala simiente de la tierra&rdquo;, para referirse a enemigos. Pero es con uso de la hip&eacute;rbole como Cervantes consigue acercarse mejor al comportamiento exagerado de Don Quijote (&ldquo;fiera y desigual batalla&rdquo; o &ldquo;leguas&rdquo; para referirse a brazos largos). Frente a esta visi&oacute;n idealizada y exaltada de la acci&oacute;n que va a emprender, Sancho expresa su extra&ntilde;eza de manera simple: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; gigantes?&rdquo;. Esta simpleza es interpretada por Don Quijote como cobard&iacute;a (&ldquo;si tienes miedo, qu&iacute;tate de ah&iacute;...&rdquo;)</p> <p>En la segunda parte, Don Quijote increpa a los molinos-gigantes y antes</p> <p>de arremeter contra ellos, se encomienda a su dama Dulcinea. La derrota no se hace esperar. Los golpes recibidos s&iacute; que son gigantescos y nada tienen de irreales (&ldquo;fue rodando muy maltrecho por el campo&rdquo;). La situaci&oacute;n provoca humor en el lector, a la vez que cierta compasi&oacute;n por su estado. El protagonista est&aacute; enajenado y cree vivir en otra &eacute;poca, de ah&iacute; el lenguaje arcaizante que utiliza (&ldquo;Non fullades, cobardes y viles criaturas...&rdquo;)</p> <p>En la tercera parte, Sancho recrimina a Don Quijote su confusi&oacute;n (&ldquo;&iquest;No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hac&iacute;a...?&rdquo;). El caballero, tras el golpe, vuelve a ver molinos en lugar de gigantes y busca una doble explicaci&oacute;n: primero que &ldquo;las cosas de la guerra&rdquo; est&aacute;n sometidas a cambios y segundo que ha sido el sabio Frest&oacute;n quien le ha cambiado la realidad para quitarle &ldquo;la gloria del vencimiento&rdquo;. Don Quijote comienza el cap&iacute;tulo subido a Rocinante y acaba derrotado en el suelo.</p> <p>&nbsp;PERSONAJES</p> <p>Este es uno de los cap&iacute;tulos en que los que se ve m&aacute;s contrastada la personalidad de ambos personajes:</p> <p>O Don Quijote se muestra idealista, transforma la realidad, le mueve hacer el bien, est&aacute; loco, se ve especialmente cuando entra en batalla, cree en</p> <p>Dios y tiene a Dulcinea como verdadera musa de sus haza&ntilde;as. En su</p> <p>atrevimiento cree ser valiente.</p> <p>O Sancho Panza da muestras de tener sentido com&uacute;n y recrimina a su se&ntilde;or su no obediencia. Es el personaje que encarna el realismo. Acusado de cobard&iacute;a por Don Quijote, prefiere contrariar a su amo antes que aceptar que los molinos son gigantes.</p> <p>&nbsp;NARRADOR</p> <p>Para narrar, Cervantes utiliza en este fragmento el narrador omnisciente (&ldquo;iba tan puesto en que eran gigantes...&rdquo; &ldquo;ni echaba de ver...&rdquo;) reproduce as&iacute; los pensamientos del personaje. De esta manera, el lector se aproxima m&aacute;s a la personalidad de los personajes, porque sabe lo que piensan y lo que sienten.</p> <p>(La novela, sin embargo, es un ejemplo de narrador-editor. Cervantes simula encontrarse unos cartapacios que manda traducir. Es esta una de las grandes</p> <p>aportaciones de El Quijote a la literatura: las diferentes t&eacute;cnicas narrativas utilizadas por su autor).</p> <p>&nbsp;</p> <p>SOCIEDAD</p> <p>A partir de los dos personajes que aparecen en este fragmento (amo y escudero) podemos encontrar una de las razones del humor de esta novela. Don Quijote intenta reproducir con Sancho una relaci&oacute;n que ya en el siglo XVII ya no se daba. En esta &eacute;poca, la relaci&oacute;n feudal se&ntilde;or-vasallo ya hab&iacute;a desaparecido. Don Quijote, al ir ataviado con una armadura, hablando como habla y con los valores de los caballeros medievales no hace sino reflejar que es un hombre estrafalario y desfasado porque cree vivir en un modelo social que hace tiempo que ha dejado de existir.</p> <p>&nbsp;</p> <p>(CONCLUSI&Oacute;N)</p> <p>En conclusi&oacute;n, podemos decir que en este fragmento Cervantes se burla de las</p> <p>novelas de caballer&iacute;a. Todos los planteamientos del supuesto caballero caen por tierra, como &eacute;l mismo: la guerra, que no es tal; el enriquecimiento, que no consigue; los gigantes que son molinos. Al reproducir el estilo altisonante</p> <p>de las novelas de caballer&iacute;as, el autor se est&aacute; burlando de ellas. Pero la novela es mucho m&aacute;s, porque aparte de criticar un modelo caduco de literatura y de sociedad, el autor est&aacute; mostrando un rico an&aacute;lisis de la naturaleza humana, con sus miserias pero con sus grandezas. Aunque equivocado, Don Quijote se hace querer por la pureza de sus motivaciones.</p> <p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 05 May 2014 12:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sonatina</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/041402-sonatina.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/041402-sonatina.php</guid><description><![CDATA[<p>La princesa est&aacute; triste... &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; la princesa?<br />Los suspiros se escapan de su boca de fresa,<br />que ha perdido la risa, que ha perdido el color.<br />La princesa est&aacute; p&aacute;lida en su silla de oro,<br />est&aacute; mudo el teclado de su clave sonoro,<br />y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.<br /><br />El jard&iacute;n puebla el triunfo de los pavos reales.<br />Parlanchina, la due&ntilde;a dice cosas banales,<br />y vestido de rojo piruetea el buf&oacute;n.<br />La princesa no r&iacute;e, la princesa no siente;<br />la princesa persigue por el cielo de Oriente<br />la lib&eacute;lula vaga de una vaga ilusi&oacute;n.<br /><br />&iquest;Piensa, acaso, en el pr&iacute;ncipe de Golconda o de China,<br />o en el que ha detenido su carroza argentina<br />para ver de sus ojos la dulzura de luz?<br />&iquest;O en el rey de las islas de las rosas fragantes,<br />o en el que es soberano de los claros diamantes,<br />o en el due&ntilde;o orgulloso de las perlas de Ormuz?<br /><br />&iexcl;Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa<br />quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,<br />tener alas ligeras, bajo el cielo volar;<br />ir al sol por la escala luminosa de un rayo,<br />saludar a los lirios con los versos de mayo<br />o perderse en el viento sobre el trueno del mar.<br /><br />Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,<br />ni el halc&oacute;n encantado, ni el buf&oacute;n escarlata,<br />ni los cisnes un&aacute;nimes en el lago de azur.<br />Y est&aacute;n tristes las flores por la flor de la corte,<br />los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,<br />de Occidente las dalias y las rosas del Sur.<br /><br />&iexcl;Pobrecita princesa  de los ojos azules!<br />Est&aacute; presa en sus oros, est&aacute; presa en sus tules,<br />en la jaula de m&aacute;rmol del palacio real;<br />el palacio soberbio que vigilan los guardas,<br />que custodian cien negros con sus cien alabardas,<br />un lebrel que no duerme y un drag&oacute;n colosal.<br /><br />&iexcl;Oh, qui&eacute;n fuera hipsipila que dej&oacute; la cris&aacute;lida!<br />(La princesa est&aacute; triste, la princesa est&aacute; p&aacute;lida)<br />&iexcl;Oh visi&oacute;n adorada de oro, rosa y marfil!<br />&iexcl;Qui&eacute;n volara a la tierra donde un pr&iacute;ncipe existe,<br />&mdash;la princesa est&aacute; p&aacute;lida, la princesa est&aacute; triste&mdash;,<br />m&aacute;s brillante que el alba, m&aacute;s hermoso que abril!<br /><br />&mdash;&laquo;Calla, calla, princesa &mdash;dice el hada madrina&mdash;;<br />en caballo, con alas, hacia ac&aacute; se encamina,<br />en el cinto la espada y en la mano el azor,<br />el feliz caballero que te adora sin verte,<br />y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,<br />a encenderte los labios con un beso de amor&raquo;.</p><p>COMENTARIO DE TEXTO RESUELTO:</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>LOCALIZACI&Oacute;N</strong>: El poema que estamos comentando pertenece a Rub&eacute;n Dar&iacute;o, &nbsp;quien fue un poeta nicarag&uuml;ense, m&aacute;ximo representante del Modernismo literario en lengua espa&ntilde;ola. Tuvo una gran influencia en la poes&iacute;a del siglo XX . Es llamado pr&iacute;ncipe de las letras castellanas. Sus obras m&aacute;s importantes fueron: <em>Azul, Prosas profanas; y Cantos de vida y esperanza. </em>El titulo de este texto es : <em>&ldquo;Sonatina&rdquo;, </em>pertenece a la segunda edici&oacute;n de: &ldquo;<em>Prosas profanas&rdquo;; </em>y fue escrito en 1896.</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>TEMA</strong>. El deseo de libertad y de amor de una princesa que vive en completa soledad en su lujoso palacio.</p> <p>&nbsp;</p> <p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; RESUMEN</strong>. Una princesa est&aacute; triste, aburrida en su lujoso palacio. Sus criados, el ama y el buf&oacute;n, tratan de animarla. Sin embargo, su mal no puede ser remediado con su compa&ntilde;&iacute;a. Anhela ser libre como una golondrina o mariposa, huir de su palacio, que se ha convertido en una c&aacute;rcel. Sobre todo desea encontrar a alguien que llene sus ansias amorosas. Su hada madrina la consuela al anunciarle que pronto ver&aacute; su deseo cumplido al encaminarse hacia all&iacute; un apuesto pr&iacute;ncipe al que querr&aacute;.</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>ESTRUCTURA EXTERNA: </strong>Es un texto completo escrito en verso. El poema se divide en estrofas llamadas sextinas integradas por seis versos. Los versos son alejandrinos, por tanto, de arte mayor compuestos que se dividen en dos hemistiquios a consecuencia de la cesura. La rima es consonante y se repite la estructura AABCCB en todas las estrofas. El texto es una descripci&oacute;n po&eacute;tica del estado de soledad de una chica enclaustrada en un palacio lujoso. Encontramos la intervenci&oacute;n del hada madrina que se dirige a ella en estilo directo &ndash;di&aacute;logo.</p> <p>&nbsp;</p> <p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ESTRUCTURA INTERNA: </strong>El poema lo podemos dividir en tres partes:</p> <p><strong>Primera parte</strong>: 1/12. Dos primeras estrofas. Descripci&oacute;n. Una princesa se halla rodeada por su&nbsp; due&ntilde;a y por su buf&oacute;n que intentan distraerla; sin embargo, la chica est&aacute; triste, suspirosa, p&aacute;lida y ausente.</p> <p><strong>Segunda parte</strong>: 13/42&nbsp; Se puede a su vez separar&nbsp; en dos las especulaciones sobre el ensimismamiento de la princesa:</p> <p>-13/18 Se cree que piensa en un amante.</p> <p>-19/42 Se piensa que la princesa desea ser libre como un p&aacute;jaro o una mariposa para huir del lujo de su palacio que no la satisface y que se ha transformado en una c&aacute;rcel.</p> <p><strong>Tercera parte</strong>: 43/48 El hada madrina la consuela al anunciarle que pronto llegar&aacute; un pr&iacute;ncipe del que se enamorar&aacute;.</p> <p>&nbsp;</p> <p><strong>FIGURAS LITERARIAS</strong>. Estas son algunas de las figuras literarias. El manejo magistral del lenguaje y el uso de abundantes figuras literarias son caracter&iacute;sticos de los modernistas.</p> <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="558"><tbody><tr><td width="102"><p><strong>FIGURA</strong></p></td> <td width="59"><p><strong>VERSOS</strong></p></td> <td width="189"><p><strong>EJEMPLOS</strong></p></td> <td width="208"><p><strong>INTERPRETACI&Oacute;N.</strong></p></td></tr> <tr><td width="102"><p><strong>ALITERACI&Oacute;N</strong></p></td> <td width="59"><p><strong>12</strong></p></td> <td width="189"><p><em>La princesa persigue&hellip; la   lib&eacute;lula vaga de una vaga ilusi&oacute;n</em></p></td> <td width="208"><p>Repetici&oacute;n de los fonemas /b/ y   /l/ que reproducen el zumbido del insecto.</p></td></tr> <tr><td rowspan="2" width="102"><p><strong>PPREGUNTAS</strong></p> <p><strong>RET&Oacute;RICAS.</strong></p></td> <td width="59"><p>1</p></td> <td width="189"><p><em>&iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; la princesa?</em></p></td> <td rowspan="2" width="208"><p>Preguntas que se formulan sin   esperar una respuesta</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>13/18</p></td> <td width="189"><p><em>&iquest;Piensa acaso&hellip;.?</em></p></td></tr> <tr><td width="102"><p><strong>AN&Aacute;FORAS</strong></p></td> <td width="59"><p>37 /39</p></td> <td width="189"><p><em>&iexcl;Oh, quien&hellip; &iexcl;Oh visi&oacute;n&hellip;</em></p></td> <td width="208"><p>Se repite la misma   interjecci&oacute;n.</p></td></tr> <tr><td rowspan="4" width="102"><p><strong>PARALELISMOS</strong></p></td> <td width="59"><p>1 y 4</p></td> <td width="189"><p><em>La princesa est&aacute; triste&hellip; La   princesa est&aacute; p&aacute;lida</em></p></td> <td rowspan="4" width="208"><p>Repetici&oacute;n de la misma   estructura sint&aacute;ctica.</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>3</p></td> <td width="189"><p><em>Que ha perdido la risa, que ha   perdido el color</em></p></td></tr> <tr><td width="59"><p>10</p></td> <td width="189"><p><em>La princesa no r&iacute;e, la princesa   no siente&hellip;</em></p></td></tr> <tr><td width="59"><p>45</p></td> <td width="189"><p><em>En el cinto la espada y en la   mano el azor</em></p></td></tr> <tr><td width="102"><p><strong>EPITETOS</strong></p></td> <td width="59"><p>15</p></td> <td width="189"><p><em>Rosas fragantes, claros   diamantes</em></p></td> <td width="208"><p>Se resaltas cualidades   inherentes a esos sustantivos</p></td></tr> <tr><td rowspan="7" width="102"><p><strong>MET&Aacute;FORAS</strong></p></td> <td width="59"><p>2</p></td> <td width="189"><p><em>Boca de fresa</em></p></td> <td width="208"><p>Labios rojos, frescos,   insinuantes&hellip;</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>5</p></td> <td width="189"><p><em>Est&aacute; mudo el teclado de su   clave sonoro</em></p></td> <td width="208"><p>Se refiere a la boca, a la   dentadura &ndash;teclado de clave (especie de piano). No r&iacute;e, est&aacute; triste.</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>12</p></td> <td width="189"><p><em>La princesa persigue&hellip; la   lib&eacute;lula vaga de una vaga ilusi&oacute;n</em></p></td> <td width="208"><p>Los pensamientos de la princesa   son tan inconsistentes como lo es el propio insecto y su vuelo.</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>20&hellip;</p></td> <td width="189"><p><em>La princesa quiere ser   golondrina, mariposa</em></p></td> <td width="208"><p>La princesa querr&iacute;a ir de un   lugar a otro con libertad</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>22</p></td> <td width="189"><p><em>Ir al solo por la escala   luminosa de un rayo</em></p></td> <td width="208"><p>Que el rayo de solo fuera una   escala &ndash;escalera de cuerda- para salir del palacio</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>28</p></td> <td width="189"><p><em>La flor de la corte</em></p></td> <td width="208"><p>La princesa.</p></td></tr> <tr><td width="59"><p>32, 33</p></td> <td width="189"><p><em>Est&aacute; presa en sus muros, en sus   tules, en la jaula de m&aacute;rmol de su palacio real.</em></p></td> <td width="208"><p>El palacio &ndash;junto al lujo del   que est&aacute; rodeada-&nbsp; donde vive se ha   convertido en una prisi&oacute;n.</p></td></tr> <tr><td width="102"><p><strong>PERSONIFICACI&Oacute;N</strong></p></td> <td width="59"><p>6</p></td> <td width="189"><p><em>Y en un vaso, olvidada, se   desmaya una flor</em></p></td> <td width="208"><p>La flor se pone mustia, no se   puede desmayar. La flor es la princesa, que de soledad, palidece&hellip;</p></td></tr> <tr><td width="102"><p><strong>HIP&Eacute;RBOLE</strong></p></td> <td width="59"><p>35</p></td> <td width="189"><p><em>Palacio&hellip; que custodian cien   negros con sus cien alabardas</em></p></td> <td width="208"><p>Exageraci&oacute;n en cuanto al n&uacute;mero   de guardianes. Por otra parte, las alabardas &ndash;especie de lanzas- ser&iacute;an los   barrotes de esa jaula de m&aacute;rmol mencionada anteriormente.</p></td></tr></tbody></table> <p>&nbsp;</p> <p><strong>CARACTER&Iacute;STICAS DE LA POES&Iacute;A MODERNISTA PRESENTES EN ESTE POEMA.</strong></p> <p>-La soledad y la melancol&iacute;a son temas recurrentes en la poes&iacute;a modernista. La protagonista, joven, bella, rica..., sin embargo, est&aacute; triste, ensimismada.</p> <p>-Predilecci&oacute;n por ambientes ex&oacute;ticos, refinados&hellip;, muestra del deseo de huida del presente que consideran anodino y vulgar. El poema est&aacute; ambientado en el mundo de fantas&iacute;a de los cuentos infantiles.</p> <p>-Muestras del gusto refinado y aristocr&aacute;tico que encontramos en el texto son los siguientes elementos: bufones, due&ntilde;as, carrozas, pavos reales, halcones, rueda de plata&hellip;</p> <p>-Deseo de huida del presente a espacios alejados, sobre todo de Oriente: referencias a Golconda, China, Ormuz&hellip;; pero tambi&eacute;n del Norte: los nelumbos del Norte.</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sun, 14 Apr 2013 23:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Modernismo</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/041401-el-modernismo.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/041401-el-modernismo.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Sun, 14 Apr 2013 23:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Realismo II</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/030301-el-realismo-ii.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/030301-el-realismo-ii.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Sun, 03 Mar 2013 17:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Realismo I</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/012101-el-realismo-i.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/012101-el-realismo-i.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Mon, 21 Jan 2013 22:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Prerrenacimiento</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/011601-prerrenacimiento.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/011601-prerrenacimiento.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Wed, 16 Jan 2013 00:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>El g&#xE9;nero l&#xED;rico</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2013/010901-el-genero-lirico.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2013/010901-el-genero-lirico.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Wed, 09 Jan 2013 00:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Posromanticismo</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/113001-el-posromanticismo.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/113001-el-posromanticismo.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Fri, 30 Nov 2012 16:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Rimas de B&#xE9;cquer</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/112601-rimas-de-becquer.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/112601-rimas-de-becquer.php</guid><description><![CDATA[I.<br />Yo sé un himno gigante y extraño<br />que anuncia en la noche del alma una aurora,<br />y estas páginas son de este himno<br />cadencias que el aire dilata en la sombras.<br /><br />Yo quisiera escribirlo, del hombre<br />domando el rebelde, mezquino idioma,<br />con palabras que fuesen a un tiempo<br />suspiros y risas, colores y notas.<br /><br />Pero en vano es luchar; que no hay cifra<br />capaz de encerrarle, y apenas ¡oh hermosa!<br />si teniendo en mis manos las tuyas<br />pudiera, al oído, cantártelo a solas.<br /><br />II.<br />Saeta que voladora<br />cruza arrojada al azar,<br />y que no sabe dónde<br />temblando se clavará;<br /><br />hoja que del árbol seca<br />arrebata el vendaval,<br />sin que nadie acierte el surco<br />donde al polvo volverá;<br /><br />gigante ola que el viento<br />riza y empuja en el mar,<br />y rueda y pasa, y se ignora<br />qué playa buscando va;<br /><br />luz que en cercos temblorosos<br />brilla próxima a expirar<br />y que no se sabe de ellos<br />cuál el último será;<br /><br />eso soy yo que al acaso<br />cruzo el mundo sin pensar<br />de dónde vengo ni adónde<br />mis pasos me llevarán.<br /><br />IV.<br />No digáis que agotado su tesoro,<br />de asuntos falta, enmudeció la lira.<br />Podrá no haber poetas, pero siempre<br />habrá poesía.<br /><br />Mientras las ondas de la luz al beso<br />palpiten encendidas,<br />mientras el sol las desgarradas nubes<br />de fuego y oro vista,<br />mientras el aire en su regazo lleve<br />perfumes y armonías,<br />mientras haya en el mundo primavera,<br />¡habrá poesía!<br /><br />Mientras la ciencia a descubrir no alcance<br />las fuentes de la vida,<br />y en el mar o en el cielo haya un abismo<br />que al cálculo resista,<br />mientras la humanidad siempre avanzando<br />no sepa a do camina,<br />mientras haya un misterio para el hombre,<br />¡habrá poesía!<br /><br />Mientras se sienta que se ríe el alma,<br />sin que los labios rían,<br />mientras se llore, sin que el llanto acuda<br />a nublar la pupila,<br />mientras el corazón y la cabeza<br />batallando prosigan,<br />mientras haya esperanzas y recuerdos,<br />¡habrá poesía!<br /><br />Mientras haya unos ojos que reflejen<br />los ojos que los miran,<br />mientras responda el labio suspirando<br />al labio que suspira,<br />mientras sentirse puedan en un beso<br />dos almas confundidas,<br />mientras exista una mujer hermosa,<br />¡habrá poesía!<br /><br />IV.<br />Del salón en el ángulo oscuro,<br />de su dueña tal vez olvidada,<br />silenciosa y cubierta de polvo,<br />veíase el arpa.<br /><br />¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,<br />como el pájaro duerme en las ramas,<br />esperando la mano de nieve<br />que sabe arrancarlas!<br /><br />¡Ay!, pensé; ¡cuántas veces el genio<br />así duerme en el fondo del alma,<br />y una voz como Lázaro espera<br />que le diga «Levántate y anda»!<br /><br />X.<br />Los invisibles átomos del aire<br />en derredor palpitan y se inflaman,<br />el cielo se deshace en rayos de oro,<br />la tierra se estremece alborozada,<br />oigo flotando en olas de armonías<br />rumor de besos y batir de alas,<br />mis párpados se cierran... ¿Qué sucede?<br />¡Es el amor que pasa!<br /><br />XI.<br />Yo soy ardiente, yo soy morena,<br />yo soy el símbolo de la pasión,<br />de ansia de goces mi alma está llena.<br />¿A mí me buscas?<br />                                        No es a ti, no.<br />Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,<br />puedo brindarte dichas sin fin.<br />Yo de ternura guardo un tesoro.<br />¿A mí me llamas?<br />                                        No, no es a ti.<br />Yo soy un sueño, un imposible,<br />vano fantasma de niebla y luz.<br />Soy incorpórea, soy intangible,<br />no puedo amarte.<br />                                      ¡Oh ven, ven tú!<br /><br />XIII.<br />Tu pupila es azul, y cuando ríes,<br />su claridad suave me recuerda<br />el trémulo fulgor de la mañana,<br />que en el mar se refleja.<br /><br />Tu pupila es azul, y cuando lloras,<br />las trasparentes lágrimas en ella<br />se me figuran gotas de rocío<br />sobre una violeta.<br /><br />Tu pupila es azul, y si en su fondo<br />como un punto de luz radia una idea,<br />me parece en el cielo de la tarde<br />una perdida estrella.<br /><br />XXI.<br />¿Qué es poesía?, dices mientras clavas<br />en mi pupila tu pupila azul.<br />¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?<br />Poesía... eres tú.<br /><br /><br />XXIII.<br />Por una mirada, un mundo;<br />por una sonrisa, un cielo;<br />por un beso... yo no sé<br />qué te diera por un beso.<br /><br />XXIV.<br />Dos rojas lenguas de fuego<br />que, a un mismo tronco enlazadas,<br />se aproximan, y al besarse<br />forman una sola llama;<br /><br />dos notas que del laúd<br />a un tiempo la mano arranca,<br />y en el espacio se encuentran<br />y armoniosas se abrazan;<br /><br />dos olas que vienen juntas<br />a morir sobre una playa<br />y que al romper se coronan<br />con un penacho de plata;<br /><br />dos jirones de vapor<br />que del lago se levantan<br />y al juntarse allá en el cielo<br />forman una nube blanca;<br /><br />dos ideas que al par brotan,<br />dos besos que a un tiempo estallan,<br />dos ecos que se confunden,<br />eso son nuestras dos almas.<br /><br />XXX.<br />Asomaba a sus ojos una lágrima,<br />y a mi labio una frase de perdón;<br />habló el orgullo y se enjugó su llanto,<br />y la frase en mis labios expiró.<br /><br />Yo voy por un camino, ella por otro;<br />pero al pensar en nuestro mutuo amor,<br />yo digo aún: ¿por qué callé aquel día?<br />Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?<br /><br />XXXVII<br />Antes que tú me moriré: escondido<br />en las entrañas ya<br />el hierro llevo con que abrió tu mano<br />la ancha herida mortal.<br /><br />Antes que tú me moriré; y mi espíritu<br />en su empeño tenaz<br />se sentará a las puertas de la muerte,<br />esperándote allá.<br /><br />Con las horas los días, con los días<br />los años volarán,<br />y a aquella puerta llamarás al cabo...<br />¿Quién deja de llamar?<br /><br />Entonces que tu culpa y tus despojos<br />la tierra guardará,<br />lavándote en las ondas de la muerte<br />como en otro Jordán;<br /><br />allí donde el murmullo de la vida<br />temblando a morir va,<br />como la ola que a la playa viene<br />silenciosa a expirar;<br /><br />allí donde el sepulcro que se cierra<br />abre una eternidad,<br />todo cuanto los dos hemos callado<br />allí lo hemos de hablar.<br /><br />XXXVIII.<br />¡Los suspiros son aire y van al aire!<br />¡Las lágrimas son agua y van al mar!<br />Dime, mujer, cuando el amor se olvida<br />¿sabes tú adónde va?<br /><br />XLI.<br />Tú eras el huracán y yo la alta<br />torre que desafía su poder:<br />¡tenías que estrellarte o que abatirme!...<br />¡No pudo ser!<br /><br />Tú eras el océano y yo la enhiesta<br />roca que firme aguarda su vaivén:<br />¡tenías que romperte o que arrancarme!...<br />¡No pudo ser!<br /><br />Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados<br />uno a arrollar, el otro a no ceder;<br />la senda estrecha, inevitable el choque...<br />¡No pudo ser!<br /><br />XLVI.<br />Me ha herido recatándose en las sombras,<br />sellando con un beso su traición.<br />Los brazos me echó al cuello y por la espalda<br />partióme a sangre fría el corazón.<br />Y ella prosigue alegre su camino,<br />feliz, risueña, impávida. ¿Y por qué?<br />Porque no brota sangre de la herida,<br />porque el muerto está en pie.<br /><br />LII.<br />Olas gigantes que os rompéis bramando<br />en las playas desiertas y remotas,<br />envuelto entre la sábana de espumas,<br />¡llevadme con vosotras!<br /><br />Ráfagas de huracán que arrebatáis<br />del alto bosque las marchitas hojas,<br />arrastrado en el ciego torbellino,<br />¡llevadme con vosotras!<br /><br />Nubes de tempestad que rompe el rayo<br />y en fuego ornáis las desprendidas orlas,<br />arrebatado entre la niebla oscura,<br />¡llevadme con vosotras!<br /><br />Llevadme por piedad a donde el vértigo<br />con la razón me arranque la memoria.<br />¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme<br />con mi dolor a solas!<br /><br />LIII.<br /> Volverán las oscuras golondrinas<br />en tu balcón sus nidos a colgar,<br />y, otra vez, con el ala a sus cristales<br />      jugando llamarán;<br />pero aquéllas que el vuelo refrenaban            5<br />tu hermosura y mi dicha al contemplar,<br />aquéllas que aprendieron nuestros nombres...<br />      ésas... ¡no volverán!<br /><br />  Volverán las tupidas madreselvas<br />de tu jardín las tapias a escalar,               10<br />y otra vez a la tarde, aun más hermosas,<br />      sus flores se abrirán;<br />pero aquéllas, cuajadas de rocío,<br />cuyas gotas mirábamos temblar<br />y caer, como lágrimas del día...                 15<br />      ésas... ¡no volverán!<br /><br />  Volverán del amor en tus oídos<br />las palabras ardientes a sonar;<br />tu corazón, de su profundo sueño<br />      tal vez despertará;                        20<br />pero mudo y absorto y de rodillas,<br />como se adora a Dios ante su altar,<br />como yo te he querido..., desengáñate:<br />      ¡así no te querrán! <br />LVI<br />Hoy como ayer, mañana como hoy,<br />¡y siempre igual!<br />Un cielo gris, un horizonte eterno<br />y andar... andar.<br /><br />Moviéndose a compás como una estúpida<br />máquina el corazón:<br />la torpe inteligencia del cerebro<br />dormida en un rincón.<br /><br />El alma, que ambiciona un paraíso,<br />buscándole sin fe;<br />fatiga sin objeto, ola que rueda<br />ignorando por qué.<br /><br />Voz que incesante con el mismo tono<br />canta el mismo cantar,<br />gota de agua monótona que cae,<br />y cae sin cesar.<br /><br />Así van deslizándose los días<br />unos de otros en pos,<br />hoy lo mismo que ayer... y todos ellos<br />sin gozo ni dolor.<br /><br />¡Ay! ¡a veces me acuerdo suspirando<br />del antiguo sufrir!<br />¡Amargo es el dolor; pero siquiera<br />padecer es vivir!<br /><br />LVII.<br />Este armazón de huesos y pellejo<br />de pasear una cabeza loca<br />se halla cansado al fin, y no lo extraño,<br />pues aunque es la verdad que no soy viejo,<br /><br />de la parte de vida que me toca<br />en la vida del mundo, por mi daño<br />he hecho un uso tal, que juraría<br />que he condensado un siglo en cada día.<br /><br />Así, aunque ahora muriera,<br />no podría decir que no he vivido;<br />que el sayo, al parecer nuevo por fuera,<br />conozco que por dentro ha envejecido.<br /><br />Ha envejecido, sí; ¡pese a mi estrella!<br />Harto lo dice ya mi afán doliente;<br />que hay dolor que al pasar su horrible huella<br />graba en el corazón, si no en la frente.<br /><br />LXI.<br />Al ver mis horas de fiebre<br />e insomnio lentas pasar,<br />a la orilla de mi lecho,<br />¿quién se sentará?<br /><br />Cuando la trémula mano<br />tienda próximo a expirar,<br />buscando una mano amiga,<br />¿quién la estrechará?<br /><br />Cuando la muerte vidríe<br />de mis ojos el cristal,<br />mis párpados aún abiertos,<br />¿quién los cerrará?<br /><br />Cuando la campana suene<br />(si suena en mi funeral),<br />una oración al oírla,<br />¿quién murmurará?<br /><br />Cuando mis pálidos restos<br />oprima la tierra ya,<br />sobre la olvidada fosa<br />¿quién vendrá a llorar?<br /><br />¿Quién, en fin, al otro día,<br />cuando el sol vuelva a brillar,<br />de que pasé por el mundo,<br />quién se acordará?<br /><br />LXIII.<br />Como enjambre de abejas irritadas,<br />de un obscuro rincón de la memoria<br />salen a perseguirme los recuerdos<br />de las pasadas horas.<br /><br />Yo los quiero ahuyentar. ¡Esfuerzo tan inútil!<br />Me rodean, me acosan,<br />y unos tras otros a clavarme vienen<br />el agudo aguijón que el alma encona.<br /><br />LXV.<br />Llegó la noche, y no encontré un asilo,<br />¡y tuve sed!... mis lágrimas bebí,<br />¡y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos<br />cerré para morir!<br /><br />¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oído<br />de las turbas llegaba el ronco hervir,<br />yo era huérfano y pobre... ¡El mundo estaba<br />desierto... para mí!<br /><br />LXVI.<br />¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero<br />de los senderos busca;<br />las huellas de unos pies ensangrentados<br />sobre la roca dura,<br />los despojos de un alma hecha jirones<br />en las zarzas agudas,<br />te dirán el camino<br />que conduce a mi cuna.<br /><br />¿Adónde voy? El más sombrío y triste<br />de los páramos cruza,<br />valle de eternas nieves y de eternas<br />melancólicas brumas.<br />En donde esté una piedra solitaria<br />sin inscripción alguna,<br />donde habite el olvido,<br />allí estará mi tumba.<br /><br />LXIX.<br />Al brillar un relámpago nacemos<br />y aún dura su fulgor cuando morimos;<br />¡tan corto es el vivir!<br /><br />La Gloria y el Amor tras que corremos<br />sombras de un sueño son que perseguimos;<br />¡despertar es morir!<br /><br />LXXXIV.<br />Podrá nublarse el sol eternamente;<br />Podrá secarse en un instante el mar;<br />Podrá romperse el eje de la tierra<br />Como un débil cristal.<br /><br />¡Todo sucederá!<br />Podrá la muerte<br />cubrirme con su fúnebre crespón;<br />pero jamás en mí podrá apagarse<br />la llama de tu amor.<br />]]></description><pubDate>Mon, 26 Nov 2012 17:12:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Romanticismo</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/101601-el-romanticismo.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/101601-el-romanticismo.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Tue, 16 Oct 2012 21:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>El teatro en el Barroco. Tema 10</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/061401-el-teatro-en-el-barroco-tema-10.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/061401-el-teatro-en-el-barroco-tema-10.php</guid><description><![CDATA[Carmen, Encarna, Moisés e Isabel. 3º B]]></description><pubDate>Thu, 14 Jun 2012 15:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>La novela en el Barroco. Tema 8</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/061201-la-novela-en-el-barroco-tema-8.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/061201-la-novela-en-el-barroco-tema-8.php</guid><description><![CDATA[Teresa y Mª del Mar, 3º A.]]></description><pubDate>Tue, 12 Jun 2012 22:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Poes&#xED;a de Lorca</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/050401-poesia-de-lorca.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/050401-poesia-de-lorca.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="color: #ff0000;">La monja gitana</span></p><p>Silencio de cal y mirto.<br /> Malvas en las hierbas finas.<br /> La monja borda alhelíes<br /> sobre una tela pajiza.<br /> Vuelan en la araña gris<br /> siete pájaros del prisma.<br /> La iglesia gruñe a lo lejos<br /> como un oso panza arriba.<br /> ¡Que bien borda! ¡Con qué gracia!<br /> Sobre la tela pajiza<br /> ella quisiera bordar<br /> flores de su fantasía.<br /> ¡Qué girasol! ¡Qué magnolia<br /> de lentejuelas y cintas!<br /> ¡Qué azafranes y qué lunas,<br /> en el mantel de la misa!<br /> Cinco toronjas se endulzan<br /> en la cercana cocina.<br /> Las cinco llagas de Cristo<br /> cortadas en Almería.<br /> Por los ojos de la monja<br /> galopan dos caballistas.<br /> Un rumor último y sordo<br /> le despega la camisa,<br /> y al mirar nubes y montes<br /> en las yertas lejanías,<br /> se quiebra su corazón<br /> de azúcar y yerbaluisa.<br /> ¡Oh, qué llanura empinada<br /> con veinte soles arriba!<br /> ¡Qué ríos puestos de pie<br /> vislumbra su fantasía!<br /> Pero sigue con sus flores,<br /> mientras que de pie, en la brisa,<br /> la luz juega el ajedrez<br /> alto de la celosía.</p><p><span style="color: #ff0000;">ROMANCE SONÁMBULO</span></p><table width="55%"><tbody><tr><td align="right"><p id="p4">A Gloria Giner<br />y a Fernando de los Ríos</p></td></tr></tbody></table> <p>Verde que te quiero verde. <br />Verde viento. Verdes ramas. <br />El barco sobre la mar <br />y el caballo en la montaña. <br />Con la sombra en la cintura <br />ella sueña en su baranda, <br />verde carne, pelo verde, <br />con ojos de fría plata. <br />Verde que te quiero verde. <br />Bajo la luna gitana, <br />las cosas le están mirando <br />y ella no puede mirarlas.</p><p id="P5">              *</p> <p>Verde que te quiero verde. <br />Grandes estrellas de escarcha, <br />vienen con el pez de sombra <br />que abre el camino del alba. <br />La higuera frota su viento <br />con la lija de sus ramas, <br />y el monte, gato garduño, <br />eriza sus pitas agrias. <br />¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...? <br />Ella sigue en su baranda, <br />verde carne, pelo verde, <br />soñando en la mar amarga.</p><p id="P5">              *</p> <p>Compadre, quiero cambiar <br />mi caballo por su casa, <br />mi montura por su espejo, <br />mi cuchillo por su manta. <br />Compadre, vengo sangrando, <br />desde los montes de Cabra. <br />Si yo pudiera, mocito, <br />ese trato se cerraba. <br />Pero yo ya no soy yo, <br />ni mi casa es ya mi casa. <br />Compadre, quiero morir <br />decentemente en mi cama. <br />De acero, si puede ser, <br />con las sábanas de holanda. <br />¿No ves la herida que tengo <br />desde el pecho a la garganta? <br />Trescientas rosas morenas <br />lleva tu pechera blanca. <br />Tu sangre rezuma y huele <br />alrededor de tu faja. <br />Pero yo ya no soy yo, <br />ni mi casa es ya mi casa. <br />Dejadme subir al menos <br />hasta las altas barandas, <br />dejadme subir, dejadme, <br />hasta las verdes barandas. <br />Barandales de la luna <br />por donde retumba el agua.</p><p id="P5">              *</p> <p>Ya suben los dos compadres <br />hacia las altas barandas. <br />Dejando un rastro de sangre. <br />Dejando un rastro de lágrimas. <br />Temblaban en los tejados <br />farolillos de hojalata. <br />Mil panderos de cristal, <br />herían la madrugada.</p><p id="P5">              *</p> <p>Verde que te quiero verde, <br />verde viento, verdes ramas. <br />Los dos compadres subieron. <br />El largo viento, dejaba <br />en la boca un raro gusto <br />de hiel, de menta y de albahaca. <br />¡Compadre! ¿Dónde está, dime? <br />¿Dónde está mi niña amarga? <br />¡Cuántas veces te esperó! <br />¡Cuántas veces te esperara, <br />cara fresca, negro pelo, <br />en esta verde baranda!</p><p id="P5">              *</p> <p>Sobre el rostro del aljibe <br />se mecía la gitana. <br />Verde carne, pelo verde, <br />con ojos de fría plata. <br />Un carámbano de luna <br />la sostiene sobre el agua. <br />La noche su puso íntima <br />como una pequeña plaza. <br />Guardias civiles borrachos, <br />en la puerta golpeaban. <br />Verde que te quiero verde. <br />Verde viento. Verdes ramas. <br />El barco sobre la mar. <br />Y el caballo en la montaña.</p><p><span style="color: #ff0000;">PRECIOSA Y EL AIRE </span></p><table width="55%"><tbody><tr><td align="right"><p id="p4">A Dámaso Alonso</p></td></tr></tbody></table> <p>Su luna de pergamino <br />Preciosa tocando viene <br />por un anfibio sendero <br />de cristales y laureles. <br />El silencio sin estrellas, <br />huyendo del sonsonete, <br />cae donde el mar bate y canta <br />su noche llena de peces. <br />En los picos de la sierra <br />los carabineros duermen <br />guardando las blancas torres <br />donde viven los ingleses. <br />Y los gitanos del agua <br />levantan por distraerse, <br />glorietas de caracolas <br />y ramas de pino verde.</p><p id="P5">               *</p> <p>Su luna de pergamino <br />Preciosa tocando viene. <br />Al verla se ha levantado <br />el viento que nunca duerme. <br />San Cristobalón desnudo, <br />lleno de lenguas celestes, <br />mira la niña tocando <br />una dulce gaita ausente.</p><p>Niña, deja que levante <br />tu vestido para verte. <br />Abre en mis dedos antiguos <br />la rosa azul de tu vientre.</p><p id="P5">               *</p> <p>Preciosa tira el pandero <br />y corre sin detenerse. <br />El viento-hombrón la persigue <br />con una espada caliente.</p><p>Frunce su rumor el mar. <br />Los olivos palidecen. <br />Cantan las flautas de umbría <br />y el liso gong de la nieve.</p><p>¡Preciosa, corre, Preciosa, <br />que te coge el viento verde! <br />¡Preciosa, corre, Preciosa! <br />¡Míralo por dónde viene! <br />Sátiro de estrellas bajas <br />con sus lenguas relucientes.</p><p id="P5">               *</p> <p>Preciosa, llena de miedo, <br />entra en la casa que tiene, <br />más arriba de los pinos, <br />el cónsul de los ingleses.</p><p>Asustados por los gritos <br />tres carabineros vienen, <br />sus negras capas ceñidas <br />y los gorros en las sienes.</p><p>El inglés da a la gitana <br />un vaso de tibia leche, <br />y una copa de ginebra <br />que Preciosa no se bebe.</p><p>Y mientras cuenta, llorando, <br />su aventura a aquella gente, <br />en las tejas de pizarra <br />el viento, furioso, muerde.</p><p><span style="color: #ff0000;">DOS MUCHACHAS</span></p> <table width="55%"><tbody><tr><td align="right"><p id="p4">A MÁXIMO QUIJANO</p></td></tr></tbody></table> <p id="P1"> <span style="color: #ff0000;"> LA LOLA</span></p> <p>Bajo el naranjo, lava <br />pañales de algodón. <br />Tiene verdes los ojos <br />y violeta la voz.</p><p><em>¡Ay, amor,</em> <br /><em>bajo el naranjo en flor!</em></p><p>El agua de la acequia <br />iba llena de sol, <br />en el olivarito <br />cantaba un gorrión.</p><p><em>¡Ay, amor,</em> <br /><em>bajo el naranjo en flor!</em></p><p>Luego cuando la Lola <br />gaste todo el jabón, <br />vendrán los torerillos.</p><p><em>¡Ay, amor,</em> <br /><em>bajo el naranjo en flor!</em></p><p><span style="color: #ff0000;">Amparo</span></p><p>Amparo,<br /> ¡qué sola estás en tu casa<br /> vestida de blanco!</p> <p>(Ecuador entre el jazmín<br /> y el nardo.)</p> <p>Oyes los maravillosos<br /> surtidores de tu patio,<br /> y el débil trino amarillo<br /> del canario.</p> <p>Por la tarde ves temblar<br /> los cipreses con los pájaros,<br /> mientras bordas lentamente<br /> letras sobre el cañamazo.</p><p><span style="color: #ff0000;">La soltera en misa</span></p><p>Bajo el Moisés del incienso,<br /> adormecida.</p> <p>Ojos de toro te miraban.<br /> Tu rosario llovía.</p> <p>Con ese traje de profunda seda,<br /> no te muevas, Virginia.</p> <p>Da los negros melones de tus pechos<br /> al rumor de la misa.</p><p><span style="color: #ff0000;">Canción del mariquita</span></p><p>El mariquita se peina<br /> en su peinador de seda.</p> <p>Los vecinos se sonríen<br /> en sus ventanas postreras.</p> <p>El mariquita organiza<br /> los bucles de su cabeza.</p> <p>Por los patios gritan loros,<br /> surtidores de planetas.</p> <p>El mariquita se adorna<br /> con un jazmín sinvergüenza.</p> <p>La tarde se pone extraña<br /> de peines y enredaderas.</p> <p>El escándalo temblaba<br /> rayado como una cebra.</p> <p>¡Los mariquitas del Sur<br /> cantan en las azoteas!</p><p><span style="color: #ff0000;">Elegía</span></p><p>Como un incensario lleno de deseos,<br /> pasas en la tarde luminosa y clara<br /> con la carne oscura de nardo marchito<br /> y el sexo potente sobre tu mirada.</p> <p>Llevas en la boca tu melancolía<br /> de pureza muerta, y en la dionisíaca<br /> copa de tu vientre la araña que teje<br /> el velo infecundo que cubre la entraña<br /> nunca florecida con las vivas rosas<br /> fruto de los besos.</p> <p>En tus manos blancas<br /> llevas la madeja de tus ilusiones,<br /> muertas para siempre, y sobre tu alma<br /> la pasión hambrienta de besos de fuego<br /> y tu amor de madre que sueña lejanas<br /> visiones de cunas en ambientes quietos,<br /> hilando en los labios lo azul de la nana.</p> <p>Como Ceres dieras tus espigas de oro<br /> si el amor dormido tu cuerpo tocara,<br /> y como la virgen María pudieras brotar<br /> de tus senos otra vía láctea.</p> <p>Te marchitarás como la magnolia.<br /> Nadie besará tus muslos de brasa.<br /> Ni a tu cabellera llegarán los dedos<br /> que la pulsen como<br /> las cuerdas de un arpa.</p> <p>¡Oh mujer potente de ébano y de nardo!<br /> cuyo aliento tiene blancor de biznagas.<br /> Venus del mantón de Manila que sabe<br /> del vino de Málaga y de la guitarra.</p> <p>¡Oh cisne moreno! cuyo lago tiene<br /> lotos de saetas, olas de naranjas<br /> y espumas de rojos claveles que aroman<br /> los niños marchitos que hay bajo sus alas.</p> <p>Nadie te fecunda. Mártir andaluza,<br /> tus besos debieron ser bajo una parra<br /> plenos del silencio que tiene la noche<br /> y del ritmo turbio del agua estancada.</p> <p>Pero tus ojeras se van agrandando<br /> y tu pelo negro va siendo de plata;<br /> tus senos resbalan escanciando aromas<br /> y empieza a curvarse tu espléndida espalda.</p> <p>¡Oh mujer esbelta, maternal y ardiente!<br /> Virgen dolorosa que tiene clavadas<br /> todas las estrellas del cielo profundo<br /> en su corazón ya sin esperanza.</p> <p>Eres el espejo de una Andalucía<br /> que sufre pasiones gigantes y calla,<br /> pasiones mecidas por los abanicos<br /> y por las mantillas sobre las gargantas<br /> que tienen temblores de sangre, de nieve,<br /> y arañazos rojos hechos por miradas.</p> <p>Te vas por la niebla del otoño, virgen<br /> como Inés, Cecilia, y la dulce Clara,<br /> siendo una bacante que hubiera danzado<br /> de pámpanos verdes y vid coronada.</p> <p>La tristeza inmensa que flota en tus ojos<br /> nos dice tu vida rota y fracasada,<br /> la monotonía de tu ambiente pobre<br /> viendo pasar gente desde tu ventana,<br /> oyendo la lluvia sobre la amargura<br /> que tiene la vieja calle provinciana,<br /> mientras que a lo lejos suenan los clamores<br /> turbios y confusos de unas campanadas.</p> <p>Mas en vano escuchaste los acentos del aire.<br /> Nunca llegó a tus oídos la dulce serenata.<br /> Detrás de tus cristales aún miras anhelante.<br /> ¡Qué tristeza tan honda tendrás dentro del alma<br /> al sentir en el pecho ya cansado y exhausto<br /> la pasión de una niña recién enamorada!</p> <p>Tu cuerpo irá a la tumba<br /> intacto de emociones.<br /> Sobre la oscura tierra<br /> brotará una alborada.<br /> De tus ojos saldrán dos claveles sangrientos<br /> y de tus senos, rosas como la nieve blancas.<br /> Pero tu gran tristeza se irá con las estrellas,<br /> como otra estrella digna de herirlas y eclipsarlas.</p>]]></description><pubDate>Fri, 04 May 2012 13:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Madrid de  Alatriste</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/041001-el-madrid-de-alatriste.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/041001-el-madrid-de-alatriste.php</guid><description><![CDATA[]]></description><pubDate>Tue, 10 Apr 2012 16:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>POES&#xCD;A DEL BARROCO</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/031401-poesia-del-barroco.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/031401-poesia-del-barroco.php</guid><description><![CDATA[<p>LOPE DE VEGA</p> <p> </p> <p><strong>Un soneto me manda hacer Violante;<br /> en mi vida me he visto en tal aprieto,<br /> catorce versos dicen que es soneto,<br /> burla burlando van los tres delante.</strong></p> <p><strong>Yo pensé que no hallara consonante,<br /> y estoy a la mitad de otro cuarteto;<br /> mas si me veo en el primer terceto,<br /> no hay cosa en los cuartetos que me espante.</strong></p> <p><strong>Por el primer terceto voy entrando,<br /> y aun parece que entré con pie derecho,<br /> pues fin con este verso le voy dando.</strong></p> <p><strong>Ya estoy en el segundo, y aun sospecho<br /> </strong><strong>que estoy los trece versos acabando:<br /> contad si son catorce, y está hecho.</strong></p> <p>A UNA CALAVERA</p> <p>                  XLIII</p> <p>Esta cabeza, cuando viva, tuvo <br /> sobre la arquitectura destos huesos <br /> carne y cabellos, por quien fueron presos <br /> los ojos que mirándola detuvo.</p> <p>Aquí la rosa de la boca estuvo, <br /> marchita ya con tan helados besos, <br /> aquí los ojos de esmeralda impresos, <br /> color que tantas almas entretuvo.</p> <p>Aquí la estimativa en que tenía <br /> el principio de todo el movimiento, <br /> aquí de las potencias la armonía.</p> <p>¡Oh hermosura mortal, cometa al viento!, <br /> ¿dónde tan alta presunción vivía, <br /> desprecian los gusanos aposento?</p><p>______________________________</p> <p>Desmayarse, atreverse, estar furioso, <br /> áspero, tierno, liberal, esquivo, <br /> alentado, mortal, difunto, vivo, <br /> leal, traidor, cobarde y animoso;</p> <p>no hallar fuera del bien centro y reposo, <br /> mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, <br /> enojado, valiente, fugitivo, <br /> satisfecho, ofendido, receloso;</p> <p>huir el rostro al claro desengaño, <br /> beber veneno por licor süave, <br /> olvidar el provecho, amar el daño;</p> <p>creer que un cielo en un infierno cabe, <br /> dar la vida y el alma a un desengaño; <br /> esto es amor, quien lo probó lo sabe.</p> <p> </p> <p>FRANCISCO DE QUEVEDO</p> <p> </p> <pre>  <strong>Miré los muros</strong></pre><pre> </pre><pre> </pre><pre>  Miré los muros de la patria mía,</pre><pre>si un tiempo fuertes ya desmoronados</pre><pre>de la carrera de la edad cansados</pre><pre>por quien caduca ya su valentía.</pre><pre> </pre><pre>  Salíme al campo: vi que el sol bebía          5</pre><pre>los arroyos del hielo desatados,</pre><pre>y del monte quejosos los ganados</pre><pre>que con sombras hurtó su luz al día.</pre><pre> </pre><pre>  Entré en mi casa: vi que amancillada</pre><pre>de anciana habitación era despojos,             10</pre><pre>mi báculo más corvo y menos fuerte.</pre><pre> </pre><pre>  Vencida de la edad sentí mi espada,</pre><pre>y no hallé cosa en que poner los ojos</pre><pre>que no fuese recuerdo de la muerte.</pre> <p> </p> <p>Cerrar podrá mis ojos la postrera<br /> Sombra que me llevare el blanco día,<br /> Y podrá desatar esta alma mía<br /> Hora a su afán ansioso lisonjera;</p> <p>Mas no, de esotra parte, en la ribera, <br /> Dejará la memoria, en donde ardía:<br /> Nadar sabe mi llama el agua fría, <br /> Y perder el respeto a ley severa.</p> <p>Alma a quien todo un dios prisión ha sido, <br /> Venas que humor a tanto fuego han dado,<br /> Medulas que han gloriosamente ardido:</p> <p>Su cuerpo dejará no su cuidado;<br /> Serán ceniza, mas tendrá sentido;<br /> Polvo serán, mas polvo enamorado.</p> <p>__________________________</p> <p>Es hielo abrasador, es fuego helado,<br /> es herida que duele y no se siente,<br /> es un soñado bien, un mal presente,<br /> es un breve descanso muy cansado.</p> <p>Es un descuido que nos da cuidado,<br /> un cobarde con nombre de valiente,<br /> un andar solitario entre la gente,<br /> un amar solamente ser amado.</p> <p>Es una libertad encarcelada,<br /> que dura hasta el postrero paroxismo;<br /> enfermedad que crece si es curada.</p> <p>Éste es el niño Amor, éste es su abismo.<br /> ¿Mirad cuál amistad tendrá con nada<br /> el que en todo es contrario de sí mismo!</p> <p> </p> <p>PRONUNCIA CON SUS NOMBRES LOS TRASTOS Y MISERIAS DE LA VIDA</p> <p>La vida empieza en lágrimas y caca, <br /> Luego viene la <em>mu</em>, con <em>mama</em> y <em>coco</em>, <br /> Síguense las viruelas, baba y moco, <br /> Y luego llega el trompo y la matraca.</p> <p>En creciendo, la amiga y la sonsaca, <br /> Con ella embiste el apetito loco, <br /> En subiendo a mancebo, todo es poco, <br /> Y después la intención peca en bellaca.</p> <p>Llega a ser hombre, y todo lo trabuca, <br /> Soltero sigue toda Perendeca, <br /> Casado se convierte en mala cuca.</p> <p>Viejo encanece, arrúgase y se seca, <br /> Llega la muerte, todo lo bazuca, <br /> Y lo que deja paga, y lo que peca.</p> <p><strong>A Apolo siguiendo a Dafne</strong></p> <p>Bermejazo platero de las cumbres,<br /> a cuya luz se espulga la canalla:<br /> la ninfa Dafne, que se afufa y calla,<br /> si la quieres gozar, paga y no alumbres.</p> <p>Si quieres ahorrar de pesadumbres,<br /> ojo del cielo, trata de compralla:<br /> en confites gastó Marte la malla,<br /> y la espada en pasteles y en azumbres.</p> <p>Volvióse en bolsa Júpiter severo;<br /> levantóse las faldas la doncella<br /> por recogerle en lluvia de dinero.</p> <p>Astucia fue de alguna dueña estrella,<br /> que de estrella sin dueña no lo infiero:<br /> Febo, pues eres sol, sírvete de ella.</p> <p> </p> <p><strong>A Dafne, huyendo de Apolo</strong></p> <p>"Tras vos, un alquimista va corriendo,<br /> Dafne, que llaman Sol, ¿y vos tan cruda?<br /> Vos os volvéis murciégalo sin duda,<br /> pues vais del Sol y de la luz huyendo.</p> <p>Él os quiere gozar, a lo que entiendo,<br /> si os coge en esta selva tosca y ruda:<br /> su aljaba suena, está su bolsa muda;<br /> el perro, pues no ladra, está muriendo.</p> <p>Buhonero de signos y planetas,<br /> viene haciendo ademanes y figuras,<br /> cargado de bochornos y cometas."</p> <p>Esto la dije; y en cortezas duras<br /> de laurel se ingirió contra sus tretas,<br /> y, en escabeche, el Sol se quedó a escuras.</p> <p>  A UN HOMBRE DE GRAN NARIZ</p> <p>Érase un hombre a una nariz pegado, <br /> Érase una nariz superlativa, <br /> Érase una alquitara medio viva, <br /> Érase un peje espada mal barbado;</p> <p>Era un reloj de sol mal encarado. <br /> Érase un elefante boca arriba, <br /> Érase una nariz sayón y escriba, <br /> Un Ovidio Nasón mal narigado.</p> <p>Érase el espolón de una galera, <br /> Érase una pirámide de Egito, <br /> Los doce tribus de narices era;</p> <p>Érase un naricísimo infinito, <br /> Frisón archinariz, caratulera, <br /> Sabañón garrafal morado y frito.</p> <p>SONETO</p> <p>Yo te untaré mis obras con tocino <br /> porque no me las muerdas, Gongorilla, <br /> perro de los ingenios de Castilla, <br /> docto en pullas, cual mozo de camino;</p> <p>Apenas hombre, sacerdote indino, <br /> que aprendiste sin cristus la cartilla; <br /> chocarrero de Córdoba y Sevilla, <br /> y en la Corte bufón a lo divino.</p> <p>¿Por qué censuras tú la lengua griega <br /> siendo sólo rabí de la judía, <br /> cosa que tu nariz aun no lo niega?</p> <p>No escribas versos más, por vida mía; <br /> aunque aquesto de escribas se te pega, <br /> por tener de sayón la rebeldía.</p> <p>PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO</p> <p>Madre, yo al oro me humillo, <br /> Él es mi amante y mi amado, <br /> Pues de puro enamorado <br /> Anda continuo amarillo. <br /> Que pues doblón o sencillo <br /> Hace todo cuanto quiero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p>Nace en las Indias honrado, <br /> Donde el mundo le acompaña; <br /> Viene a morir en España, <br /> Y es en Génova enterrado. <br /> Y pues quien le trae al lado <br /> Es hermoso, aunque sea fiero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p>Son sus padres principales, <br /> Y es de nobles descendiente, <br /> Porque en las venas de Oriente <br /> Todas las sangres son Reales. <br /> Y pues es quien hace iguales <br /> Al rico y al pordiosero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p>¿A quién no le maravilla <br /> Ver en su gloria, sin tasa, <br /> Que es lo más ruin de su casa <br /> Doña Blanca de Castilla? <br /> Mas pues que su fuerza humilla <br /> Al cobarde y al guerrero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p>Es tanta su majestad, <br /> Aunque son sus duelos hartos, <br /> Que aun con estar hecho cuartos <br /> No pierde su calidad. <br /> Pero pues da autoridad <br /> Al gañán y al jornalero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p>Más valen en cualquier tierra <br /> (Mirad si es harto sagaz) <br /> Sus escudos en la paz <br /> Que rodelas en la guerra. <br /> Pues al natural destierra <br /> Y hace propio al forastero, <br /> <em>Poderoso caballero <br /> Es don Dinero.</em></p> <p> </p> <p>LUIS DE GÓNGORA</p> <p>La dulce boca que a gustar convida <br /> Un humor entre perlas distilado, <br /> Y a no invidiar aquel licor sagrado <br /> Que a Júpiter ministra el garzón de Ida,</p> <p>Amantes, no toquéis, si queréis vida; <br /> Porque entre un labio y otro colorado <br /> Amor está, de su veneno armado, <br /> Cual entre flor y flor sierpe escondida.</p> <p>No os engañen las rosas que a la Aurora <br /> Diréis que, aljofaradas y olorosas <br /> Se le cayeron del purpúreo seno;</p> <p>Manzanas son de Tántalo, y no rosas, <br /> Que pronto huyen del que incitan hora <br /> Y sólo del Amor queda el veneno.</p> <p><em>Ándeme yo caliente <br />   Y ríase la gente.</em> <br />  Traten otros del gobierno <br /> Del mundo y sus monarquías, <br /> Mientras gobiernan mis días <br /> Mantequillas y pan tierno, <br /> Y las mañanas de invierno <br /> Naranjada y aguardiente, <br />  <em> Y ríase la gente.</em></p> <p> Coma en dorada vajilla <br /> El príncipe mil cuidados, <br /> Cómo píldoras dorados; <br /> Que yo en mi pobre mesilla <br /> Quiero más una morcilla <br /> Que en el asador reviente, <br />  <em> Y ríase la gente.</em></p> <p> Cuando cubra las montañas <br /> De blanca nieve el enero, <br /> Tenga yo lleno el brasero <br /> De bellotas y castañas, <br /> Y quien las dulces patrañas <br /> Del Rey que rabió me cuente, <br />   <em>Y ríase la gente.</em></p> <p> Busque muy en hora buena <br /> El mercader nuevos soles; <br /> Yo conchas y caracoles <br /> Entre la menuda arena, <br /> Escuchando a Filomena <br /> Sobre el chopo de la fuente, <br />   <em>Y ríase la gente.</em></p> <p> Pase a media noche el mar, <br /> Y arda en amorosa llama <br /> Leandro por ver a su Dama; <br /> Que yo más quiero pasar <br /> Del golfo de mi lagar <br /> La blanca o roja corriente, <br />   <em>Y ríase la gente.</em></p> <p> Pues Amor es tan cruel, <br /> Que de Píramo y su amada <br /> Hace tálamo una espada, <br /> Do se junten ella y él, <br /> Sea mi Tisbe un pastel, <br /> Y la espada sea mi diente, <br />   <em>Y ríase la gente</em></p> <p>FÁBULA DE POLIFEMO Y GALATEA</p> <table border="0" cellpadding="0" width="55%"><tbody><tr><td><p>Al Conde de Niebla</p></td></tr></tbody></table> <p>Estas que me dictó, rimas sonoras, <br /> Culta sí aunque bucólica Talía, <br /> Oh excelso Conde, en las purpúreas horas <br /> Que es rosas la alba y rosicler el día, <br /> Ahora que de luz tu niebla doras, <br /> Escucha, al son de la zampoña mía, <br /> Si ya los muros no te ven de Huelva <br /> Peinar el viento, fatigar la selva.</p> <p>Templado pula en la maestra mano <br /> El generoso pájaro su pluma, <br /> O tan mudo en la alcándara, que en vano <br /> Aun desmentir el cascabel presuma; <br /> Tascando haga el freno de oro cano <br /> Del caballo andaluz la ociosa espuma; <br /> Gima el lebrel en el cordón de seda, <br /> Y al cuerno al fin la cítara suceda.</p> <p>Treguas al ejercicio sean robusto, <br /> Ocio atento, silencio dulce, en cuanto <br /> Debajo escuchas de dosel augusto <br /> Del músico jayán el fiero canto. <br /> Alterna con las Musas hoy el gusto, <br /> Que si la mía puede ofrecer tanto <br /> Clarín y de la Fama no segundo, <br /> Tu nombre oirán los términos del mundo.</p> <p>                              I</p> <p>Donde espumoso el mar sicilïano <br /> El pie argenta de plata al Lilibeo, <br /> Bóveda o de las fraguas de Vulcano <br /> O tumba de los huesos de Tifeo, <br /> Pálidas señas cenizoso un llano, <br /> Cuando no del sacrílego deseo, <br /> Del duro oficio da. Allí una alta roca <br /> Mordaza es a una gruta de su boca.</p> <p>Guarnición tosca de este escollo duro <br /> Troncos robustos son, a cuya greña <br /> Menos luz debe, menos aire puro <br /> La caverna profunda, que a la peña; <br /> Caliginoso lecho, el seno obscuro <br /> Ser de la negra noche nos lo enseña <br /> Infame turba de nocturnas aves, <br /> Gimiendo tristes y volando graves. ()</p>]]></description><pubDate>Wed, 14 Mar 2012 11:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Poes&#xED;a del Renacimiento</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2012/030701-poesia-del-renacimiento.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2012/030701-poesia-del-renacimiento.php</guid><description><![CDATA[<p>GARCILASO DE LA VEGA</p> <p>SONETO I</p> <p>Cuando me paro a contemplar mi estado <br /> y a ver los pasos por dó me ha traído, <br /> hallo, según por do anduve perdido, <br /> que a mayor mal pudiera haber llegado;</p> <p>mas cuando del camino estoy olvidado, <br /> a tanto mal no sé por dó he venido: <br /> sé que me acabo, y mas he yo sentido <br /> ver acabar conmigo mi cuidado.</p> <p>Yo acabaré, que me entregué sin arte <br /> a quien sabrá perderme y acabarme, <br /> si quisiere, y aun sabrá querello:</p> <p>que pues mi voluntad puede matarme, <br /> la suya, que no es tanto de mi parte, <br /> pudiendo, ¿qué hará sino hacello?</p> <p>SONETO V</p> <p>Escrito está en mi alma vuestro gesto, <br /> y cuanto yo escribir de vos deseo; <br /> vos sola lo escribisteis, yo lo leo <br /> tan solo, que aun de vos me guardo en esto.</p> <p>En esto estoy y estaré siempre puesto; <br /> que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo, <br /> de tanto bien lo que no entiendo creo, <br /> tomando ya la fe por presupuesto.</p> <p>Yo no nací sino para quereros; <br /> mi alma os ha cortado a su medida; <br /> por hábito del alma mismo os quiero.</p> <p>Cuando tengo confieso yo deberos; <br /> por vos nací, por vos tengo la vida, <br /> por vos he de morir, y por vos muero.</p> <p>SONETO X</p> <p>¡Oh dulces prendas, por mí mal halladas, <br /> dulces y alegres cuando Dios quería, <br /> Juntas estáis en la memoria mía, <br /> y con ella en mi muerte conjuradas!</p> <p>¿Quién me dijera, cuando las pasadas <br /> horas que en tanto bien por vos me vía, <br /> que me habiáis de ser en algún día <br /> con tan grave dolor representadas?</p> <p>Pues en una hora junto me llevastes <br /> todo el bien que por términos me distes, <br /> lleváme junto el mal que me dejastes;</p> <p>si no, sospecharé que me pusistes <br /> en tantos bienes, porque deseastes <br /> verme morir entre memorias tristes.</p> <p>SONETO XI</p> <p>Hermosas ninfas, que, en el río metidas, <br /> contentas habitáis en las moradas <br /> de relucientes piedras fabricadas <br /> y en columnas de vidrio sostenidas;</p> <p>agora estéis labrando embebecidas <br /> o tejiendo las telas delicadas, <br /> agora unas con otras apartadas <br /> contándoos los amores y las vidas:</p> <p>dejad un rato la labor, alzando <br /> vuestras rubias cabezas a mirarme, <br /> y no os detendréis mucho según ando,</p> <p>que o no podréis de lástima escucharme, <br /> o convertido en agua aquí llorando, <br /> podréis allá despacio consolarme.</p> <p> </p> <p>SONETO XIII</p> <p>A Dafne ya los brazos le crecían, <br /> y en luengos ramos vueltos se mostraba; <br /> en verdes hojas vi que se tornaban <br /> los cabellos que el oro escurecían.</p> <p>De áspera corteza se cubrían <br /> los tiernos miembros, que aún bullendo estaban: <br /> los blancos pies en tierra se hincaban, <br /> y en torcidas raíces se volvían.</p> <p>Aquel que fue la causa de tal daño, <br /> a fuerza de llorar, crecer hacía <br /> este árbol que con lágrimas regaba.</p> <p>¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño! <br /> ¡Que con llorarla crezca cada día <br /> la causa y la razón porque lloraba!</p> <p>SONETO XXIII</p> <p>En tanto que de rosa y de azucena <br /> se muestra la color en vuestro gesto, <br /> y que vuestro mirar ardiente, honesto, <br /> con clara luz la tempestad serena;</p> <p>y en tanto que el cabello, que en la vena <br /> del oro se escogió, con vuelo presto <br /> por el hermoso cuello blanco, enhiesto, <br /> el viento mueve, esparce y desordena:</p> <p>coged de vuestra alegre primavera <br /> el dulce fruto antes que el tiempo airado <br /> cubra de nieve la hermosa cumbre.</p> <p>Marchitará la rosa el viento helado, <br /> todo lo mudará la edad ligera <br /> por no hacer mudanza en su costumbre.</p> <p>SONETO XXVI</p> <p>Echado está por tierra el fundamento <br /> que mi vivir cansado sostenía. <br /> ¡Oh cuánto bien se acaba en solo un día! <br /> ¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento!</p> <p>¡Oh cuán ocioso está mi pensamiento <br /> cuando se ocupa en bien de cosa mía! <br /> A mi esperanza, así como a baldía, <br /> mil veces la castiga mi tormento.</p> <p>Las más veces me entrego, otras resisto <br /> con tal furor, con una fuerza nueva, <br /> que un monte puesto encima rompería.</p> <p>Aquéste es el deseo que me lleva, <br /> a que desee tornar a ver un día <br /> a quien fuera mejor nunca haber visto.</p><p>Égloga III (fragmento)</p><p><span style="font-size: 130%;"><em>Cerca del Tajo, en soledad amena,<br />de verdes sauces hay una espesura<br />toda de hiedra revestida y llena,<br />que por el tronco va hasta el altura<br />y así la teje arriba y encadena<br />que el sol no halla paso a la verdura;<br />el agua baña el prado con sonido,<br />alegrando la vista y el oído.<br /><br />Con tanta mansedumbre el cristalino<br />Tajo en aquella parte caminaba<br />que pudieran los ojos el camino<br />determinar apenas que llevaba.<br />Peinando sus cabellos de oro fino,<br />una ninfa del agua do moraba,<br />la cabeza sacó, y el prado ameno<br />vido de flores y de sombras lleno.</em></span></p><p>FRAY LUIS DE LEÓN</p> <p> </p> <p>Qué descansada vida <br /> la del que huye del mundanal ruïdo, <br /> y sigue la escondida <br /> senda, por donde han ido <br /> los pocos sabios que en el mundo han sido;</p> <p> Que no le enturbia el pecho <br /> de los soberbios grandes el estado, <br /> ni del dorado techo <br /> se admira, fabricado <br /> del sabio Moro, en jaspe sustentado!</p> <p> No cura si la fama <br /> canta con voz su nombre pregonera, <br /> ni cura si encarama <br /> la lengua lisonjera <br /> lo que condena la verdad sincera.</p> <p> ¿Qué presta a mi contento <br /> si soy del vano dedo señalado; <br /> si, en busca deste viento, <br /> ando desalentado <br /> con ansias vivas, con mortal cuidado?</p> <p> ¡Oh monte, oh fuente, oh río,! <br /> ¡Oh secreto seguro, deleitoso! <br /> Roto casi el navío, <br /> a vuestro almo reposo <br /> huyo de aqueste mar tempestuoso.</p> <p> Un no rompido sueño, <br /> un día puro, alegre, libre quiero; <br /> no quiero ver el ceño <br /> vanamente severo <br /> de a quien la sangre ensalza o el dinero.</p> <p> Despiértenme las aves <br /> con su cantar sabroso no aprendido; <br /> no los cuidados graves <br /> de que es siempre seguido <br /> el que al ajeno arbitrio está atenido.</p> <p> Vivir quiero conmigo, <br /> gozar quiero del bien que debo al cielo, <br /> a solas, sin testigo, <br /> libre de amor, de celo, <br /> de odio, de esperanzas, de recelo.</p> <p> Del monte en la ladera, <br /> por mi mano plantado tengo un huerto, <br /> que con la primavera <br /> de bella flor cubierto <br /> ya muestra en esperanza el fruto cierto.</p> <p> Y como codiciosa <br /> por ver y acrecentar su hermosura, <br /> desde la cumbre airosa <br /> una fontana pura <br /> hasta llegar corriendo se apresura.</p> <p> Y luego, sosegada, <br /> el paso entre los árboles torciendo, <br /> el suelo de pasada <br /> de verdura vistiendo <br /> y con diversas flores va esparciendo.</p> <p> El aire del huerto orea <br /> y ofrece mil olores al sentido; <br /> los árboles menea <br /> con un manso ruïdo <br /> que del oro y del cetro pone olvido.</p> <p> Téngase su tesoro <br /> los que de un falso leño se confían; <br /> no es mío ver el lloro <br /> de los que desconfían <br /> cuando el cierzo y el ábrego porfían.</p> <p> La combatida antena <br /> cruje, y en ciega noche el claro día <br /> se torna, al cielo suena <br /> confusa vocería, <br /> y la mar enriquecen a porfía.</p> <p> A mí una pobrecilla <br /> mesa de amable paz bien abastada <br /> me basta, y la vajilla, <br /> de fino oro labrada <br /> sea de quien la mar no teme airada.</p> <p> Y mientras miserable- <br /> mente se están los otros abrazando <br /> con sed insacïable <br /> del peligroso mando, <br /> tendido yo a la sombra esté cantando.</p> <p> A la sombra tendido, <br /> de hiedra y lauro eterno coronado, <br /> puesto el atento oído <br /> al son dulce, acordado, <br /> del plectro sabiamente meneado.</p> <p>SAN JUAN DE LA CRUZ</p> <p> </p> <pre>En una noche oscura,</pre><pre>con ansias en amores inflamada,</pre><pre>(¡oh dichosa ventura!)</pre><pre>salí sin ser notada,</pre><pre>estando ya mi casa sosegada.                     5</pre><pre> </pre><pre>  A oscuras y segura,</pre><pre>por la secreta escala disfrazada,</pre><pre>(¡oh dichosa ventura!)</pre><pre>a oscuras y en celada,</pre><pre>estando ya mi casa sosegada.                     10</pre><pre> </pre><pre>  En la noche dichosa,</pre><pre>en secreto, que nadie me veía,</pre><pre>ni yo miraba cosa,</pre><pre>sin otra luz ni guía                              </pre><pre>sino la que en el corazón ardía.                 15</pre><pre> </pre><pre>  Aquésta me guïaba</pre><pre>más cierta que la luz del mediodía,</pre><pre>adonde me esperaba</pre><pre>quien yo bien me sabía,</pre><pre>en parte donde nadie parecía.                    20</pre><pre> </pre><pre>  ¡Oh noche que me guiaste!,</pre><pre>¡oh noche amable más que el alborada!,</pre><pre>¡oh noche que juntaste</pre><pre>amado con amada,</pre><pre>amada en el amado transformada!                  25</pre><pre> </pre><pre>  En mi pecho florido,</pre><pre>que entero para él solo se guardaba,</pre><pre>allí quedó dormido,</pre><pre>y yo le regalaba,</pre><pre>y el ventalle de cedros aire daba.               30</pre><pre> </pre><pre>  El aire de la almena,</pre><pre>cuando yo sus cabellos esparcía,</pre><pre>con su mano serena</pre><pre>en mi cuello hería,</pre><pre>y todos mis sentidos suspendía.                  35</pre><pre> </pre><pre>  Quedéme y olvidéme,</pre><pre>el rostro recliné sobre el amado,</pre><pre>cesó todo, y dejéme,</pre><pre>dejando mi cuidado</pre><p>entre las azucenas olvidado.                    </p>]]></description><pubDate>Wed, 07 Mar 2012 22:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mester de clerec&#xED;a</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2011/110703-mester-de-clerecia.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2011/110703-mester-de-clerecia.php</guid><description><![CDATA[<p>Trabajo realizado por Nazaret, Alejandro, Guillermo y Natalia 3º B</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Nov 2011 22:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mester de juglar&#xED;a</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2011/110704-mester-de-juglaria.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2011/110704-mester-de-juglaria.php</guid><description><![CDATA[<p class="Standard">Mester de juglaría significa oficio de juglares. Son un conjunto de poemas épicos de los siglos XII y XIII llamados cantares de gesta, que se difundieron a través de los juglares. La finalidad de estos cantares es dar a conocer la figura del héroe en tiempos de la reconquista de los territorios de los musulmanes. También tenían los objetivos de entretener y divertir al público.</p><p class="Standard">        </p><p class="Standard">          Características de estos cantares:</p><p class="Standard">                   Libertad de metro y rima. Su métrica es irregular. Estos poemas están escritos en un tipo de estrofa  llamado tirada épica.</p><p class="Standard">                   El lenguaje es espontáneo y accesible para lograr con ello la complicidad del auditorio.</p><p class="Standard">                   Emplean fórmulas junglarescas que rellenan los versos y ayudan a  la memorización.</p><p class="Standard">                   Se incluye el diálogo directo de los personajes intercalado en el discurso del narrador. El lenguaje es rico y las descripciones son vivas y plásticas.</p><p class="Standard"> </p><p class="Standard">          Muy pocos cantares de gesta hay conservados. Debido a su transmisión oral. Entre ellos está el <em>Poema de Mio Cid</em>, del XII;  <em>Mocedades de Rodrigo</em>, del siglo XIV, en unos versos del <em>Cantar de Roncesvalles</em>.</p><p><strong><em><span style="text-decoration: underline;">El poema de Mio Cid</span></em></strong></p><p>         Es el más antiguo de los cantares de gesta narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, sobre él se fundaron muchas leyendas.</p><p>         Se compuso en el siglo XII (1207) y el autor es anónimo por lo que se divulgaron varias ideas sobre un posible autor. La historia nos llegó en un manuscrito en el que falta la primera página.</p><p> </p><p>         El poema se divide en tres partes:</p><ul><li><em><span style="text-decoration: underline;">Cantar del destierro:</span></em>El Cid es desterrado por el rey Alfonso VI. El héroe se va con sus mejores soldados va participando en gestas bélicas para poder volver.</li><li><em><span style="text-decoration: underline;">Cantar de la bodas:</span></em>El Cid conquista Valencia y casa a sus hijas con los infantes de Carrión. Así el Cid empieza a recuperar su honra.</li><li><em><span style="text-decoration: underline;">Cantar de la afrenta de Corpes:</span></em>Los infantes de Carrión eran cobardes y por esto deciden vengarse de las hijas del Cid maltratándolas. El Cid se venga de los infantes y las hijas se casan con los infantes de Navarra y de Aragón</li></ul><p>        </p><p>         El poema destaca los valores más grandes del señor: valiente, justo, fiel...</p><p>El conflicto general es la deshonra del Cid, porque el rey Alfonso VI lo destierra, a partir de ese momento el Cid se empeña en recuperar su honor y ganar territorios. El rey lo readmite en Castilla.</p><p>         El <em>Poema de Mio Cid </em>tiene todas las características de una obra<strong> juglaresca</strong>:</p><ul><li>Compuesta en tiradas épicas.</li><li>Lenguaje claro y con sobriedad. Predomina el dialogo y fórmulas juglarescas.</li><li>Historias jugosas con personajes vivos y reales y sentido del humor.</li></ul><p>José Luis, José Javier, José Antonio y Antonio 3ºA</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Nov 2011 22:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Mester de clerec&#xED;a</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2011/110702-el-mester-de-clerecia.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2011/110702-el-mester-de-clerecia.php</guid><description><![CDATA[<p>El mester de clerecía es la labor de los autores cultos que comienzan a componer sus obras en el siglo XIII. <br /><br />Características: <br />Temas eruditos.<br />Lenguaje cuidado.<br />Mayor rigor formal.<br />Elección de la cuaderna vía.<br /><br />La cuaderna vía es la estrofa que utilizan, de origen francés, se trata de una combinación de 4 versos.<br />Una de sus obras mas representativas es el <em>Libro de Alexandre</em>.<br />Los autores de la clerecía, eran hombres cultos, inspirados en la tradición clásica...<br />Su lenguaje es cuidado y culto, en una lengua romance. El lenguaje era fluido, natural y cercano al pueblo.<br /><br />Sus obras principales:<br /><em>Milagros de nuestra señora</em> (siglo XII).<br /><em>El libro de buen amor</em> (siglo XIV).<br />Las obras del Canciller Ayala (siglo XIV).<br />Obras anónimas.<br /><br />6.1. Gonzalo de Berceo. <em>Milagros de nuestra señora.</em><em><br /></em>Es nuestro primer poeta de nombre conocido. Nació en La Rioja y su labor se desarrolló en los monasterios. Su obra más famosa es <em>Milagros de Nuestra Señora</em>.<br />Se compone de 25 narraciones en verso, 911 estrofas escritas en cuaderna vía. Casi ninguno es original.<br />Berceo adaptará a su estilo y a sus propósitos un conjunto de leyendas escritas en latín que circulaban por Europa.<br />Su obra se caracteriza por su carácter didáctico. Esto le llevará a escribir historias de la vida cotidiana. A veces utiliza fórmulas  propias de los juglares.<br />Muchas de las obras de Berceo tienen una clara función propagandística.<br /><br />6.2. Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. <em>Libro de buen amor.</em></p><p>Autor nacido a finales del siglo XIII. Solo conocemos su cargo eclesiástico y que formó parte de tribunales que juzgaban a clérigos de vida relajada. Su única obra fue el <em>Libro de buen amor.</em></p><p>Comienza con un prólogo en el que se defiende la intención. Juan Ruiz afirma que el objetivo de la obra es didáctico y moralizante: censurar el loco amor (el amor humano) frente al amor de dios (el buen amor). <br />Después se desarrolla el argumento principal. El protagonista cuenta en primera persona y con un tono burlesco una sucesión de episodios amorosos. Se incluyen fábulas, apólogos, serranas, poemas a la virgen, etc. La obra también contiene una crítica a la sociedad de la época. </p><p>En cuanto al estilo, se utiliza la primera persona, recursos retóricos (paralelismos, comparaciones, interrogaciones retóricas o la ironía), elementos juglarescos, que lo acercan al lenguaje popular (refranes, dichos o terminos de la vida cotidiana)...</p><p>La obra está escrita en cuaderna vía en casi su totalidad, aunque se utilicen otras estrofas en poemas como las serranas o los poemas dedicados a la virgen.</p><p>Mª del Mar y Adrián 3ºA</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Nov 2011 22:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>La prosa medieval. Alfonso X el Sabio y Don Juan Manuel</title><link>https://libromaniacos.blogia.com/2011/110701-la-prosa-medieval-alfonso-x-el-sabio-y-don-juan-manuel.php</link><guid isPermaLink="true">https://libromaniacos.blogia.com/2011/110701-la-prosa-medieval-alfonso-x-el-sabio-y-don-juan-manuel.php</guid><description><![CDATA[<p class="Standard"> </p><p class="Standard">         Los primeros textos escritos en romance son las glosas. (Se trata de aclaraciones que hacían en los márgenes de los libros escritos en latín ante palabras que eran desconocidas en la lengua oral). No poseen carácter literario. Estas glosas datan del siglo X. Las más conocidas son las glosas emilianenses, halladas en el monasterio de San Millán de la Cogolla, y las glosas silenses pertenecientes al monasterio de Santo Domingo de Silos.</p><p class="Standard">         Las primeras manifestaciones de obras literarias en prosa son las traducciones que hicieron al castellano de colecciones de apólogos y cuentos de origen oriental<em> (</em>el <em>Sendebar </em>o el <em>Calima e Dimna</em> ).</p><p class="Standard">        </p><p class="Standard">         Alfonso X logró dar al castellano, por primera vez la dignidad de lengua oficial frente al latín. La Escuela de Traductores de Toledo tuvo un papel fundamental en la labor de este rey, que pretendía recoger todo el saber de su época.</p><p class="Standard">         La producción de Alfonso X abarca obras jurídicas: <em>Las siete partidas, Libro del saber de la astronomía, Historia de España</em>; <em>Grande y general historia, Libro del ajedrez, dados y tablas </em>).</p><p class="Standard">         Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio nació a finales del siglo XIII. Es el primer escritor español con conciencia de autor y que se preocupa por el modo de transmisión y conservación de sus escritos. Escribió en prosa varias obras entre las que sobresale: <em>El Conde Lucanor.</em></p><p class="Standard"><em>         El Conde Lucanor</em> es una obra didáctica en la que destaca el primero de sus cinco libros, compuesto por cincuenta y un cuentos que Patronio, ayo del joven conde, le relata para ilustrar los problemas que el noble plantea. La estructura siempre es la misma:</p><p class="Standard">             -Planteamiento de problema por el conde y petición del consejo.</p><p class="Standard">             -Patronio le relata un cuento que sirve de ejemplo y solución.</p><p class="Standard">             -Interviene el autor aportando un pareado a modo de moraleja.</p><p class="Standard">         Durante toda la obra se observa un estilo claro y un afán didáctico. Don Juan Manuel dio un gran impulso a la prosa castellana con la claridad y la sencillez de su estilo y el enriquecimiento del vocabulario.</p><p class="Standard">         Muchos de los cuentos que escribe Don Juan Manuel tienen su fuente de inspiración en los apólogos ya citados.</p><p class="Standard">Moisés e Ismael 3ºB</p>]]></description><pubDate>Mon, 07 Nov 2011 22:23:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
